Después de unas cuantas bodas, hay algo que tenemos clarísimo: el horario del día decide las fotos más que la cámara. Una ceremonia a las cinco de la tarde en julio y otra a las siete dan reportajes completamente distintos, con los mismos novios y el mismo sitio.
Esto no va de imponeros un horario, va de que sepáis qué implica cada decisión antes de cerrarla con la finca.
La luz manda, y en Madrid cambia mucho
La mejor luz del día son los cuarenta y cinco minutos antes de que se ponga el sol. Es cuando salen los retratos que luego acabáis colgando en casa. El problema es que esa hora se mueve casi cuatro horas entre junio y diciembre:
- Marzo: el sol se pone hacia las 19:30.
- Mayo: hacia las 21:25.
- Junio: hacia las 21:50, el día más largo del año.
- Septiembre: hacia las 20:30.
- Octubre: hacia las 19:45, y en cuanto cambia la hora, las 18:45.
- Diciembre: hacia las 17:50.
Traducido: en una boda de junio podéis sentaros a cenar tranquilos y aún os quedará luz para salir un rato. En una de octubre, si la ceremonia es a las seis, se hace de noche antes del cóctel y hay que planificarlo.

Cuánto dura de verdad cada momento
Los tiempos que os van a dar en la finca son los del catering. Estos son los de las fotos, que no siempre coinciden:
- Preparativos de la novia: hora y media. Lo interesante no es el maquillaje, son las visitas, los nervios y el momento del vestido.
- Preparativos del novio: cuarenta y cinco minutos, y suelen ser los más divertidos del día.
- Ceremonia: entre treinta minutos y una hora, según sea civil o religiosa.
- Salida y felicitaciones: cuarenta y cinco minutos largos. Siempre se queda corto porque todo el mundo quiere hablar con vosotros.
- Retratos de pareja: treinta o cuarenta minutos. Con eso sobra si estáis a gusto, y ya lo estaréis si hemos hecho la preboda.
- Foto de grupo: quince minutos si está organizada, cuarenta si no.
Un día tipo de boda de tarde
Este es el esquema que mejor nos funciona en una boda de finales de primavera en Madrid. Ajustad las horas según el mes:
- Cuatro horas antes de la ceremonia: empezamos con los preparativos, uno en cada casa.
- Ceremonia. Si podéis elegir, que no caiga en las horas de sol más duro. En verano, cuanto más tarde mejor.
- Felicitaciones y cóctel: aquí es donde se hacen las fotos de la gente, que son las que luego más se miran.
- Una hora antes de la puesta de sol: os robamos treinta minutos para los retratos. Solo eso, y volvéis con vuestros invitados.
- Foto de grupo: justo antes de sentarse a cenar, con todo el mundo localizado y nadie todavía perdido.
- Cena, discursos y baile.
Media hora bien colocada en el horario vale más que dos horas extra de fotógrafo al final de la noche.
Los cinco fallos que vemos siempre
- Ceremonia a las cinco en pleno agosto. Sol vertical, sombras duras en la cara y cuarenta grados. Si se puede, se retrasa.
- No reservar ni un minuto para vosotros dos. Es el fallo más común y el más caro: sin esos treinta minutos no hay retratos de pareja.
- La foto de grupo sin nadie que organice. Que dos personas de confianza se encarguen de reunir a la gente y se resuelve en un cuarto de hora.
- Preparativos en una habitación sin ventanas. Preguntad por una estancia con luz natural, cambia el resultado por completo.
- Dejar el ramo y los detalles para el final. Esas fotos se hacen al principio, cuando todo está intacto.

Si la ceremonia es al mediodía
Muchas bodas de pueblo y casi todas las religiosas de sábado por la mañana caen a esa hora, y no pasa nada: se busca sombra, se aprovechan los porches y los interiores, y se deja un hueco al final de la tarde para salir un momento con la luz buena. Se avisa, se planifica y sale bien.
¿A qué hora es mejor la ceremonia para las fotos?
Cuanto más cerca del atardecer, mejor. En verano en Madrid, a partir de las siete de la tarde. En invierno hay que adelantarlo todo, porque a las seis ya es de noche.
¿Cuánto tiempo necesitáis para los retratos de pareja?
Treinta o cuarenta minutos. No hace falta más y no queremos más: es vuestra boda y la gente está esperando.
¿Hasta qué hora os quedáis?
Depende de lo que contratéis. Trabajamos con cobertura corta, centrada en los momentos clave, o de día completo desde los preparativos hasta los bailes. Lo hablamos según cómo sea vuestra boda.
¿Merece la pena hacer la preboda antes?
Para las fotos del día, mucho. Llegáis conociéndonos y sabiendo cómo trabajamos, y los treinta minutos de retratos cunden el doble porque no hay que romper el hielo.



